
Flotada Limay
Día completo · Río Limay
Qué vas a vivir
Hay ríos que se pescan y ríos que se viven. El Limay es las dos cosas.
Una jornada privada bajando uno de los ríos más emblemáticos de la Patagonia, con Hugo a bordo —un guía local que conoce cada tramo de memoria— y cada detalle resuelto. Vos solo traés las ganas.
La pesca se hace principalmente desde la embarcación, con paradas de vadeo en sectores elegidos cuando el día lo pide. Mosca o spinning — las dos técnicas que el río acepta. Y mientras flotás, todo cambia: el paisaje, la corriente, la estrategia. Cada tramo es una oportunidad nueva de tentar marrones, fontinalis y arcoíris.
Se reserva de antemano y se convoca en el lugar de salida. El río no perdona improvisaciones: por eso cada flotada se prepara antes de largar.
Para quién es
Pescadores que disfrutan la navegación, la lectura del río y la amplitud de la estepa.
Para quién NO es
Quienes prefieren lago o tienen movilidad reducida (el río implica vadeo y orillas irregulares).
Nota de Hugo: en el Limay el bote es parte de la técnica. Vos lanzás, nosotros posicionamos; si eso funciona, el día funciona.
Datos de la salida
Capacidad: máximo estricto de 2 pescadores por embarcación.
Incluye
- Embarcación con guía habilitado
- Equipo completo de pesca
- Picada regional con refrigerio: bebidas con o sin alcohol, café y algo dulce (medialunas)
- Cumplimos con todas las normas de seguridad de Prefectura Naval Argentina
No incluye
- Traslado desde el alojamiento
- Licencia de pesca provincial
- Propinas
Grupos grandes
Se coordinan 2 o más embarcaciones. Consultar disponibilidad y precio.
Política de clima
Con viento, lluvia o alerta de Prefectura sobre el ambiente previsto, modificamos el día o cambiamos de ambiente durante la jornada. La seña no se devuelve.



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El Río Limay: Siete Meses de Flotadas con Personalidad Propia
El Limay ofrece siete meses completos de flotadas, cada uno con características técnicas distintas que exigen lectura y adaptación constante.
Verano (noviembre a febrero): caudales óptimos post-deshielo y temperatura de agua favorable. Las truchas se mantienen en la columna media sin buscar refugio en profundidad. La técnica dominante es el flote con ninfas e indicadores (Pheasant Tail, Hare’s Ear, Prince Nymph en anzuelos #12-#16). Los streamers quedan en segundo plano durante estos meses.
Otoño (marzo a mayo): período de ingreso de ejemplares migratorios de trucha marrón al río, en preparación para su ciclo reproductivo. Los streamers de gran tamaño (Woolly Bugger, Sculpin, Zonker) trabajados cerca de estructuras rinden los mejores resultados. Mayo, como último mes de flotadas, ofrece aguas bajas y cristalinas que exigen líderes largos y terminales finos. La soledad del río en mayo es absoluta.
¿Por qué flotar en vez de pescar desde la orilla? Porque el Limay es un río de kilómetros de lectura. En una flotada cubrís entre 15 y 20 kilómetros de agua, accediendo a pozones profundos y estructuras sumergidas inalcanzables desde la costa. La embarcación permite adaptar la técnica en tiempo real según lo que el agua muestra.
El estado semanal de la cuenca y el calendario normativo de la temporada están publicados en el Reporte del Agua. Si tu viaje cae fuera de la ventana de flotadas, la alternativa habilitada los doce meses del año es el Embalse Alicurá.








